Ansiedad: cuando la mente intenta protegernos, pero termina agotándonos
La ansiedad es una experiencia humana común. En ciertos momentos puede ayudarnos a prepararnos, anticipar riesgos o responder frente a situaciones importantes. Sin embargo, cuando aparece con demasiada intensidad, frecuencia o duración, puede dejar de ser una respuesta adaptativa y comenzar a interferir en la vida cotidiana.
Según la Organización Mundial de la Salud, los trastornos de ansiedad se encuentran entre los problemas de salud mental más frecuentes a nivel mundial, afectando a millones de personas y contando con tratamientos psicológicos efectivos disponibles (World Health Organization, 2025).
¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad puede entenderse como una respuesta de activación frente a una amenaza real o percibida. El problema no siempre está en sentir ansiedad, sino en cómo la interpretamos, cuánto espacio ocupa en nuestra vida y qué conductas comenzamos a realizar para evitar sentirla.
Desde los modelos cognitivos, la ansiedad suele mantenerse cuando la persona interpreta ciertas situaciones como peligrosas, sobreestima las consecuencias negativas y subestima sus propios recursos para afrontarlas (Clark & Beck, 2010). Por ejemplo, una entrevista laboral, una exposición oral, un conflicto de pareja o una decisión importante pueden sentirse como amenazas desbordantes, aunque objetivamente no impliquen un peligro real.
La ansiedad también comunica algo
Más que verla solamente como un síntoma que debe desaparecer, la ansiedad también puede ser comprendida como una señal. A veces comunica exceso de carga, falta de descanso, miedo a fallar, necesidad de control, inseguridad, experiencias previas no resueltas o dificultad para poner límites.
En ese sentido, la ansiedad no siempre pregunta “¿qué está mal conmigo?”, sino también “¿qué estoy intentando sostener solo?”, “¿qué estoy evitando enfrentar?” o “¿qué parte de mi vida necesita mayor cuidado?”.
Cuando evitar alivia, pero mantiene el problema
Una de las respuestas más comunes frente a la ansiedad es evitar: evitar conversaciones, decisiones, lugares, personas, emociones o responsabilidades. En el corto plazo, evitar suele producir alivio. Pero en el largo plazo puede reforzar la sensación de incapacidad y hacer que la ansiedad crezca.
La terapia cognitivo-conductual ha mostrado evidencia favorable para el tratamiento de distintos trastornos de ansiedad, especialmente al trabajar con pensamientos, emociones, conductas de evitación y estrategias de afrontamiento más flexibles (Hofmann et al., 2012).
No se trata de “dejar de sentir”, sino de aprender a responder
Un objetivo importante en psicoterapia no es eliminar toda ansiedad, sino aprender a relacionarse de otra manera con ella. Esto implica reconocer sus señales, comprender sus causas, cuestionar pensamientos automáticos, regular la activación corporal y recuperar acciones valiosas que la ansiedad había limitado.
La ansiedad puede disminuir cuando la persona deja de luchar contra cada sensación interna y comienza a construir una forma más consciente, gradual y compasiva de enfrentar aquello que teme.
¿Cuándo pedir ayuda psicológica?
Puede ser recomendable buscar apoyo profesional cuando la ansiedad afecta el sueño, la concentración, el ánimo, las relaciones, el rendimiento laboral o académico, la toma de decisiones o la sensación general de bienestar. También cuando la persona siente que vive anticipando problemas, evitando situaciones importantes o funcionando en un estado constante de tensión.
Pedir ayuda no significa debilidad. Significa reconocer que no siempre tenemos que resolver solos aquello que nos sobrepasa.
Atención psicológica online y presencial
Si estás viviendo ansiedad, estrés, preocupación constante o sensación de bloqueo emocional, puedes solicitar apoyo psicológico profesional.
Modalidad de atención:
- Atención online: disponible para todo Chile y el mundo por llamada o videollamada.
- Atención presencial: Viña del Mar, Villa Alemana y Quilpué, Región de Valparaíso.
Escribir al WhatsApp: +56 9 2026 3791
Visita la página web: www.camilodiaz.cl
Referencias
American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed., text rev.; DSM-5-TR). American Psychiatric Association Publishing.
Clark, D. A., & Beck, A. T. (2010). Cognitive therapy of anxiety disorders: Science and practice. Guilford Press.
Hofmann, S. G., Asnaani, A., Vonk, I. J. J., Sawyer, A. T., & Fang, A. (2012). The efficacy of cognitive behavioral therapy: A review of meta-analyses. Cognitive Therapy and Research, 36, 427–440. https://doi.org/10.1007/s10608-012-9476-1
World Health Organization. (2025). Anxiety disorders. World Health Organization.
